Cómo Elegir a tu Entrenador Perfecto

Puede seguir las partidas haciendo click en las jugadas (de la partida y/o de las variantes) y le aparecerá un tablero visor.

¿Quieres mejorar tu juego? ¿Entender mejor el ajedrez? ¡No hay nada mejor que contratar a un entrenador!

En este artículo te daré algunos consejos para que puedas elegir a tu entrenador ideal.

Aclaración Importante: A lo largo de todo el artículo usaré los términos “entrenador” y “profesor” (y, del mismo modo, “sesión” y “clase”) de manera indistinta, aunque son dos conceptos muy distintos. Sin embargo, no quiero “abrumarlos” con las diferencias ahora, y además la mayoría de los consejos son válidos para ambos.

El Primer Contacto con el Entrenador

No es fácil saber si un entrenador es el correcto antes de tomar por lo menos una clase con él. A menos que conozcas a otros alumnos, te será difícil evaluarlo sin hablar con él. Y, probablemente, un buen vendedor puede hacerte creer que es mucho mejor entrenador de lo que en verdad es. Incluso, puede pasar lo contrario (un buen entrenador que no sabe venderse).

Sin embargo, yo recomiendo que, antes de la primera clase, lo invites a tomar un café (o un jugo exprimido si hace tanto calor como hoy) para conocerse un poco mejor. También es posible hacer una investigación previa usando al detective más famoso: Google.

Como ya comenté en otro artículo, tienes que preguntarle sobre su nivel como jugador y sobre su experiencia como entrenador. Pero trata de no convertir la charla en un interrogatorio.

Algunos consejos para tener en cuenta:

  • Tener un título FIDE no garantiza que sea un buen entrenador. Conozco MIs y GMs que no pueden trasmitir sus conocimientos de forma adecuada. Por otro lado, conozco jugadores de 2200 que son mucho más claros que estos. Así que el nivel como jugador hay que tenerlo en cuenta, pero no debería ser determinante. Sin embargo, con respecto al rating, también piensa sobre lo siguiente.
  • No elijas a alguien muy superior a ti en rating. Como regla general, diría que te conviene tomar clases con alguien experimentado que tenga unos 200 o 300 puntos de Elo más que ti. Aunque, como siempre, hay excepciones, un jugador mucho más fuerte puede no comprender la forma en la que piensas y puntualizar errores demasiado sutiles que no te serán útiles. Además, durante las explicaciones, puede obviar cosas que para él son triviales, mientras que para ti no.
  • Pregúntale a quién entrenó o le dio clases, y que sea claro con las condiciones sobre el entrenamiento. ¿Le dio clases de forma continua durante un largo período de tiempo? ¿O solo tuvieron algunas sesiones para preparar un torneo o como complemento de un entrenador principal? Los entrenadores podemos cumplir varias facetas, y no todos somos buenos para todo, ya que cada una requiere habilidades distintas.
  • ¿A cuántos está entrenando ahora? Podría parecer que cuantos más alumnos, mejor es. Todo lo contrario. Un entrenador debe dedicarle esfuerzo a su trabajo, tanto dentro como fuera de la sesión (más sobre esto abajo). Si un entrenador tiene muchas clases, eso significa que no a todas les da el tiempo que se merecen. Y, a menos que seas un chico muy prometedor o un titulado, es probable que entres dentro de la categoría de “poco esfuerzo”.

Durante los Encuentros

Sin embargo, como escribí más arriba, la mejor forma de evaluar a un entrenador es teniendo 1 o 2 sesiones con él. Para evaluarlo mejor, te aconsejo que prestes atención a los siguientes puntos que debería cumplir.

Analiza tus PartidasAnálisis de partidas

Evaluar tu juego debería ser el primer paso para crear un plan de trabajo. Yo dedico las 2 o 3 primeras clases a analizar sus partidas con él o ella. De esta forma, puedo no solo descubrir sus malas jugadas, sino el origen de las mismas. Analizando con él/ella puedo preguntarle por qué decidió hacer cada jugada, qué y cómo pensó, y así descubrir el verdadero error que cometió.

Imagina el siguiente caso: cambias uno de tus alfiles por el caballo rival, dándole la ventaja de la pareja de alfiles a tu rival. La jugada es un error. Pero a mi no me sirve ver eso si no sé qué originó el error. Pudo haber sido que no entendiste la fuerza de la pareja de alfiles, puede que la entiendas pero evaluaste mal (“pensaba que mis caballos iban a ser superiores”), puede que lo hayas hecho por un error de cálculo (“pensaba que después podía hacer Td7 ganando un peón, pero no vi que con Ce8 defendía todo”), o incluso pudiste haberlo hecho por miedo (“quería comerle su caballo antes de que llegue a d4, que me molesta mucho”). Así, puedes ver como una jugada mala puede tener muchas explicaciones. Y cada explicación lleva a una conclusión distinta sobre el error que cometió.

Es por ello por lo que es vital que analices tus partidas con tu entrenador. Es la mejor forma que tiene él para descubrir tus debilidades y poder atacarlas para que mejores.

Sin embargo, evita los análisis superficiales. Se puede puntualizar errores, pero sin explicar el porqué de los mismos. O con explicaciones demasiado generales. Volviendo al ejemplo anterior. Si a ese error el comentario es “no tenés que cambiar la pareja de alfiles”, ese comentario no sirve para nada. No explica la razón. Parece una regla absoluta: “nunca cambies tus alfiles”. Y claramente en la mayoría de las partidas se cambia un alfil en algún momento.

En base al análisis de tus partidas, el próximo paso es trabajar sobre tus errores comunes. Una forma de hacerlo es dedicarle una clase completa a esos errores, y darte material complementario para que lo trabajes en tu casa. O puede pasar todo un mes arreglando esos errores. Dependerá de muchas cosas. Pero definitivamente los análisis de las partidas deben condicionar las siguientes clases (o por lo menos debería aconsejarte algún material para que trabajes por tu cuenta).

Crea un Plan de TrabajoUn buen plan

En el punto anterior mencioné el plan de trabajo. Esto es muy importante. El plan de trabajo tiene que ser creado de acuerdo a tus propias capacidades, debilidades y fortalezas. Si ves que quiere imponerte un plan de trabajo que usa con diversos alumnos, entonces no es el adecuado.

Es precisamente por este punto que tomar clases individuales es mucho mejor que grupales. En clases grupales, tienes que adaptarte a temas generales, o a lo que necesita la mayoría. Obviamente, puedes aprender mucho de una clase grupal (y además suelen ser mucho más económicas), pero las clases individuales y personalizadas deberían ser tu primera opción.

Por el mismo motivo, los cursos que se venden ya armados, también serán sin lugar a dudas de una ayuda mucho menor que un (buen) profesor o entrenador particular.

Sin embargo, tienes que ser consciente del plan de trabajo. Tienes que saber cuál es el tema de hoy y de los próximos días. E idealmente deberías participar en su creación. No tengas miedo de opinar, dar sugerencias. Además, eres el que va a trabajar, así que obviamente tu disponibilidad horaria será importante para crear el plan.

Sin embargo, si confías en tu entrenador, él debería tener la última palabra (si no confías, deberías buscar otro). Después de todo, buscaste su ayuda, y deberías ahora aceptarla. Si te remarca que lo que quieres hacer no te va a servir, entonces es probable que tenga razón.

El plan de trabajo es maleable, puede y suele cambiar, pero los cambios también deben ser de mutuo acuerdo.

¡Y, por favor, jugar partidas blitz contigo no es un plan de trabajo!

Planifica las Sesiones

Esto está bastante vinculado con el punto anterior, pero no es lo mismo. Puede haber un plan de cuales son los temas a trabajar, pero puede no planificar que se va a dar en cada clase en particular.

El ejemplo más común es cuando simplemente agarra un libro y te muestra la partida extraída de ahí. No tiene nada de malo usar material de libros (o revistas, o DVDs, o lo que sea). Pero esa partida debería analizarse con cuidado antes. El que la muestra debería entender bastante bien que es lo que ocurre, y el por qué de las jugadas. Si les haces preguntas y se nota que no puede responderte bien, o se toma un tiempo prolongado para responderte cada una, entonces es probable que sea la primera vez que ve la partida.

Sinceramente, me cuesta creerle a alguien que no elige la partida que me va a mostrar y simplemente hace un sorteo.

No es Monotemático

También muy vinculado al plan de trabajo. Un entrenador debe ser lo más universal posible. Claramente, cada uno de nosotros tiene sus gustos, y cosas que hace mejor que otras. Pero un entrenador debería capacitarse y trabajar para eso no vaya en desmedro de su trabajo.

A menos que lo hayas contratado para trabajar un tema puntual, a lo largo del tiempo deberías haber aprendido sobre distintas facetas del ajedrez.

Es de Tiempo Completo

Si, me cuesta decirlo, porque es la parte más desgastante de ser entrenador. Pero un entrenador debería estar enfocado en su pupilo todos los días, no solo las 2 horas que dura una clase.

Debería darte material para que trabajes por tu cuenta el resto de los días, o por lo menos sugerencias de material complementario. Si quieres mejorar en serio, necesitas trabajar continuamente todos los días, y él debería ayudarte a que lo hagas de la mejor forma. Si te lo cruzas en un torneo, y le quieres hacer una pregunta concreta de una posición que jugaste, no debería negarte una respuesta (aunque tampoco esta bueno que te abuses).

Además, un entrenador motivado seguirá tus actuaciones en torneos. Estará al tanto de tus resultados (y tus partidas si estas se publican), te preguntará entre semana cómo te fue en tal o cual partida. Incluso puede darte algunos consejos fuera del horario de clases.

Te Pone Retos, te Desafía

Aprender significa “Adquirir conocimiento”. Si adquieres conocimiento, significa que antes no lo tenías. Si no tenías el conocimiento, entonces había algo que no sabías. Con esta concatenación de ideas quiero llegar a un punto importante:

Cuando estas aprendiendo algo, al principio te costará entenderlo.

Es algo nuevo, y como tal no puede ser comprendido con una frase reveladora. Tendrás dudas al principio. Querrás refutar la idea que te presentan. Buscarás o pedirás más ejemplos. Hasta que llega un punto en el la idea se hace clara en tu mente. Y hasta puedes llegar a decirte lo tonto que fuiste por no entenderlo antes. Pero no fuiste ningún tonto, todos pasamos por eso todo el tiempo.Desafio

De la misma forma que a un bebe le repites mil bebes “mamá” hasta que pueda decirlo, entenderlo e identificarlo con una persona, cualquier cosa que aprendes necesita un tiempo de maduración.

Revirtiendo el razonamiento, podemos llegar a una conclusión importante. Si tu entrenador te pone ejercicios muy simples, o te explica cosas que entiendes inmediatamente, entonces la conclusión es simple: no estás aprendiendo nada.

Ya sea que estés aprendiendo un tema nuevo, o ejercitando alguna habilidad, es imprescindible que veas posiciones o partidas que no te sean sencillas. Solo tu esfuerzo te traerá recompensas. Además, ¿no es muy placentero cuando por fin entiendes algo o resuelves un problema que te costaba?

Sin embargo, la dificultad no debería ser excesiva. La idea debería ser que con esfuerzo y un tiempo adecuado, seas capaz de encontrar la solución al problema. ¡Pero que no la descubras inmediatamente!

Tiene Cultura AjedrecísticaEntrenador Estudioso

Actualmente he visto debates y visiones muy distintas sobre la importancia de la cultura ajedrecística para el desarrollo de un ajedrecista. Después de todo, a Magnus Carlsen nunca le preguntaron quién fue el primer Campeón Mundial para conseguir su título. Yo soy de los que creen que la cultura en importante. Pero en este artículo hablo del entrenador y no de la “joven promesa”.

Para mí, él entrenador TIENE que tener cultura ajedrecística. No porque sea vital enseñarla, sino porque demuestra su nivel para enseñar. Si un profesor no sabe quién fue Euwe, o que Botvinnik no ganó su título en un match, sino en un torneo, me demuestra que no ha leído muchos libros, que no conoce partidas clásicas, que no le apasiona el ajedrez. Y no creo que sea el tipo de jugador que debería enseñarles a otros.

Además, y esto es más bien personal, a mi me resulta súper interesante la historia del ajedrez. Y por eso, cuando una partida viene acompañada de una historia, me resulta mucho más interesante. No nos olvidemos, ¡el entrenamiento tiene que ser gratificante!

Hay Buena Química

Este punto es difícil de explicar, pero fácil de entender. Puedes contratar al mejor entrenador del mundo, pero si no hay buena química, no te servirá. Tal vez haga chistes que te parecen tontos, o te parece muy serio, o simplemente hay un no-se-que que no te hace sentir cómodo.

Con un profesor debes poder entablar confianza, sentirte cómodo, para así pasarla bien y además poder hablar sobre cualquier tema (un entrenador es muchas veces un psicólogo también).

Si no te sientes cómodo con él, la decisión es muy simple: ¡déjalo! Hay muchos buenos entrenadores, y alguno seguramente será el indicado para ti.

¡Te Motiva!

Este es uno de los puntos más importantes (sino el más importante) para profesores de todo nivel. Y tiene bastante relación con el punto anterior.

Un profesor aburrido, que no te de ganas de tener una nueva clase, no sirve. Un profesor debería motivarte a intentar cada día un poco más, a mantener tu rutina de estudiar, y a jugar el próximo torneo (si lo cree adecuado).

Deberías terminar una clase con ganas de tener la siguiente. Terminar una partida con ganas de ir corriendo a mostrársela. No importa que hayas jugado la partida de tu vida, o simplemente quieres entender cuáles fueron tus errores. Si sientes que quieres saber su opinión, y aprender más de esa partida, ¡entonces no dejes que ese profesor se escape!

Es Un Buen GuíaEntrenador Guía

Un entrenador es un guía. Como tal, puede darte recomendaciones y ayudarte a crear un plan de estudio bastante completo, para que trabajes por tu cuenta.

Con esto quiero hacerte una última recomendación: es mejor contratar a un buen entrenador una vez por mes (para revaluar tu entrenamiento, contestar dudas y verificar los conceptos y habilidades adquiridas) que contratar a uno malo 1 o 2 veces por semana. Te será mucho más útil. Pero, para ello, necesitas ser disciplinado y organizado…

Conclusión

No es necesario que encuentres a un entrenador que cumpla con todos estos requisitos. Y es probable que otros tengan opiniones distintas a la mía.

Sin embargo, si te recomiendo que tengas estas sugerencias en cuenta. Todas se basan en mi propia experiencia (como entrenador y como pupilo), como así también de conversaciones con otros ajedrecistas.

¿Cuál ha sido tu experiencia buscando entrenadores? ¿Crees que me olvidé de algún punto importante? ¡Coméntalo aquí abajo y compártelo con todos nosotros!

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4 comentarios en “Cómo Elegir a tu Entrenador Perfecto

  1. AdanMomo

    Muy interesante Maestro, hasta habla de cosas que a veces uno como autodidacta no hace, es bien importante tener un maestro, si lo sabre, y como ya había dicho en otro post, lo mismo ocurre en la música, espero pronto tener las posibilidades y el tiempo para tener un entrenador y dedicarle el tiempo que quiero al ajedrez.

    1. Sebastian Fell Autor del post

      ¡Seria muy bueno! Con tu motivación y un buen guía seguramente podrías progresar incluso más rápido de lo que ya lo haces. De todas formas, vas por muy buen camino, se nota.

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